Este hotel de arquitectura colonial con influencias mediterráneas se encuentra en primera línea frente al mar, a 32 km de Licantén y 47 km de Vichuquén. Cuenta con acceso directo a la playa desde su terraza interior, donde también se ubica una amplia piscina.
Dispone de 37 habitaciones con capacidad para 90 huéspedes, además de un restaurante y bar con espacio para 240 comensales. Es un destino muy concurrido durante todo el año, especialmente en temporada alta y feriados.
Sus instalaciones incluyen una sala de reuniones, gimnasio, sauna, sala de juegos, dos sectores de estacionamiento y habitaciones para el personal residente.
El edificio original, construido en adobe en 1925, ha sido ampliado y remodelado en distintas etapas (1981, 2000 y 2013).
El entorno ofrece una variada oferta turística, con restaurantes, hosterías, casas de veraneo, ferias artesanales y otros servicios.